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Despedimos el año

2020: ¿Cancelar o celebrar?

Acaba el año 2020, un año marcado por la declaración de la pandemia de la enfermedad Covid19 y las medidas que los gobiernos y sociedades han articulado para responder a ella. Un año en que muchas familias han sufrido, si no los efectos directos de la enfermedad, sí los efectos derivados de las medidas y restricciones adoptadas por los gobiernos europeo, central y autonómico y, sobre todo, su impacto en la economía, el empleo, las libertades y las relaciones sociales y familiares.

Dimos la bienvenida a 2020 sin imaginarnos, siquiera remotamente, la distopía a la que nos íbamos a enfrentar. Los primeros encuentros del año, dedicados a planificar y a poner en marcha los proyectos de Algarbía en Transición, pronto se vieron condicionados por los acontecimientos y empezamos marzo con un encuentro para prepararnos, como colectivo, para el inminente confinamiento. Acordamos diferentes acciones para mejorar nuestra resiliencia frente a la situación sin precedentes a la que nos íbamos a enfrentar. Así, tras el SHOCK inicial, nos organizamos para poder seguir atendiendo nuestros huertos y pusimos en marcha el reparto de alimento, fruta y verdura a domicilio  a pesar de las inéditas restricciones a la libertad de movimiento. También hicimos los preparativos para nuestro regreso a la actividad presencial, tras las medidas de confinamiento domiciliario.

 

Así, ante los acontecimientos, decidimos aparcar los proyectos previstos y concentrar nuestra energía en los encuentros y mercado campesino de los viernes con la idea de ampliar la comunidad. Así, regresamos el 29 de mayo a la Venta Las Palmeras, de Coín, con el Mercado Campesino. Fue un placer y una alegría enorme, una celebración, volver a encontrarnos después de meses sin poder hacerlo. Todos los viernes, una celebración. Por el reencuentro, por la amistad, por el intercambio y la solidaridad. Así, viernes tras viernes, nuestra comunidad ha crecido de un modo espectacular. Os habéis sumado 266 nuevas personas y estamos, en el momento de escribir estas líneas, a sólo seis personas para llegar a los cuatrocientos usuarios. Y esto es un enorme éxito, pero también una enorme responsabilidad.

 

Es un éxito porque somos una comunidad diversa, participativa, responsable, cooperativa y solidaria. Porque el espacio de convivencia de nuestros encuentros ha servido para dar impulso a nuevos proyectos, para crear grupos que dedican su energía y su tiempo a organizar los servicios a la comunidad. Así, contamos con el grupo Mercado Campesino Algarbía, organizador del Mercado Campesino y la Red de Reparto de Algarbía; el grupo Corazón de Transición, para acompañarnos en la transición hacia nuevos hábitos de consumo y ayudarnos a reducir la huella ecológica de nuestras actividades individuales y colectivas; el grupo Cultura de Algarbía, porque la expresión artística, la música, el teatro, el circo, en definitiva, la cultura y la creatividad deben de acompañarnos siempre; y el grupo de Recolección y Tornapeón, dedicado a prestar su trabajo incansable a las labores del campo. A quienes estáis participando y gestionando estos grupos os quiero dar las gracias más sinceras.

 

Y es una responsabilidad porque nos esforzamos en cumplir los compromisos recogidos en los estatutos de la asociación. Queremos acompañaros en vuestros sueños y proyectos porque creemos en la fuerza de la comunidad y porque avanzamos juntos, aprendiendo. No es una tarea fácil dinamizar una comunidad; hay que cubrir muchos frentes, atender a vuestras necesidades y mejorar nuestra gestión en muchos aspectos. Es una tarea ingente y os agradecemos la colaboración y el apoyo recibido. En un año donde las cancelaciones y los cambios de planes han sido la norma, celebramos con alegría y agradecimiento, el haber llegado adonde hemos llegado. Supera con mucho nuestras expectativas más optimistas.

 

Poco a poco vamos a ir dando forma a nuevos proyectos, a lo largo de este nuevo año 2021, que ayudarán a consolidar a nuestra comunidad, a hacerla más resiliente, aplicando las enseñanzas de este año 2020 que, por fin, cancelamos. Y es que cancelación ha sido una de las palabras del año. Cancelada la música en directo, cancelada la cultura, cancelada la convivencia, cancelado el Mercado Campesino, cancelado… Frente a esta cultura de la cancelación, nosotros hemos optado por la celebración, abriendo espacios de encuentro, en los pueblos, en las redes, en las personas, para construir, desde el presente, un futuro mejor. Pensemos en lo global y actuemos en lo local, tomando consciencia del poder que tenemos cuando unimos nuestros esfuerzos para lograr una meta común.

 

Se acaba el año. Alzo mi copa. Brindemos. Damos el año 2020 por cancelado. ¿Lo celebramos?  

 

 Iván Salvía

Vicepresidente de Algarbía en Transición

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