Resiliencia

resiliencia
Del ingl. resilience, y este der. del lat. resiliens, -entis, part. pres. act. de resilīre ‘saltar hacia atrás, rebotar’, ‘replegarse’.

f. Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.

f. Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.

El viernes nos volvimos a encontrar en la Venta Las Palmeras. Con las limitaciones propias de la situación sociosanitaria, acudimos quienes no presentamos síntoma alguno ni estamos en grupo de riesgo y tras celebrar el taller sobre la moneda algarbe y ponernos al día sobre los avances de los diferentes grupos de trabajo, procedimos a iniciar un debate con el objetivo de abrir vías que mejoran nuestra capacidad para superar situaciones adversas. En el encuentro nos planteamos dos cuestiones:

¿Qué pasará durante las próximas dos semanas?

Los asistentes formamos tres grupos y expusimos nuestras ideas con el fin de ponerlas en común y establecer vías para pasar a la acción. De los grupos salieron diferentes respuestas que pasamos a exponer de forma resumida.

Vivimos una situación, sin precedentes en nuestro tiempo, que nos va a dejar expuestos a nuestras vulnerabilidades, tanto personales como sociales. Una situación que nos exige cambios importantes en nuestra rutina y en nuestra forma de vida y que, si queremos salir fortalecidos, nos exigirá dar lo mejor de nosotros para el bien del conjunto de las personas que habitamos el mismo territorio.

Expresamos nuestro desconcierto ante los comportamientos irracionales de un gran número de personas que, presas del pánico y cautivas de su propia ignorancia, ponen en riesgo su propia seguridad y la de los demás aplicando el principio del primero yo y luego yo también.

Sentimos temor, claro, a que se deteriore la salud de nuestro entorno y a que podamos quedar desprotegidos por la reducción de los ingresos y el crecimiento del desempleo, a que no podamos permitirnos el acceso a una alimentación sana y de producción local y a que no podamos cuidar de nuestras personas más vulnerables a esta situación y, por último, el temor a que la incipiente producción agroecológica local se vea discriminada frente a las grandes empresas de «alimentación».

El confinamiento y el estado de alarma son medidas excepcionales para tratar de contener la infección y garantizar que la atención sanitaria no colapse  y pueda dejar desatendidas a las personas más vulnerables y es nuestro deber cívico cumplirlas y forzar a otros a cumplirlas, incluidas las patronales. Depende de nuestro civismo que estas medidas se prolonguen en el tiempo o no.

La reducción de la actividad económica, sin embargo, está mostrando que sólo con el decrecimiento podremos afrontar la necesaria e ineludible reducción de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) y nos muestra, una vez más, las contradicciones de un modelo económico que sólo contempla el crecimiento infinito en un mundo de recursos limitados.

También nos preguntamos si será ésta la crisis que llevará al cambio de consciencia necesario para cambiar los actuales paradigmas que conducen a la extinción de nuestra civilización.

¿Cómo puedes ayudar?

Proponemos iniciativas para mejorar nuestra capacidad para afrontar, como comunidad, la situación que estamos padeciendo. Seguimos profundizando en la experiencia de creación de redes de cuidados con la moneda algarbe.

El mercado campesino, ante la posibilidad de no poderlo realizar presencialmente, lo vamos a llevar a la red social. Usaremos los grupos de whatsapp y un grupo en Facebook donde podemos publicar nuestras necesidades y nuestros ofrecimientos de cuidados.

Para evitar el movimiento de personas proponemos apoyar las redes de producción y distribución local, ofreciendo una alternativa a las grandes superficies y a las aglomeraciones. El cierre del Mercado Agroalimentario obliga a buscar alternativas que permitan a los campesinos distribuir sus producciones.

Los personas más vulnerables por su situación económica serán las primeras que se verán en apuros, y, si no nos tomamos en serio las medidas de aislamiento y distanciamiento social, seremos los demás quienes nos veamos con dificultades. #Quedateencasa es lo que toca. Las cifras de infectados que ves un día corresponde a las personas infectadas días atrás, nos tememos un repunte de casos en unos días debido a las aglomeraciones en las grandes superficies comerciales. Deseamos equivocarnos en nuestra predicción, significaría que se podría descartar el contagio comunitario en Andalucía. El contagio comunitario ya se da por hecho en las autonomías más afectadas.

No poner en riesgo la salud del trabajador. La Ley protege la salud del trabajador y éste se puede negar a trabajar si supone un riesgo cierto y evidente para su salud e integridad física. Este es el caso de la situación que estamos viviendo.

Si la situación se alarga, será cada vez más necesario estar atentos a las necesidades de nuestros vecinos más próximos para ayudar, entre todos, a que nadie quede atrás.

Somos muy conscientes de las necesidades que van a surgir durante estas próximas semanas y que no todo el mundo tendrá euros para satisfacerlas y, por eso, apoyaremos a aquellas iniciativas de creación de redes de ayuda que quieran unirse a la comunidad de usuarios de la moneda algarbe.

Y tú, ¿cómo puedes ayudar? Existen iniciativas como la Red Malaguita de Apoyo Mutuo en facebook que ha puesto en marcha un mapa donde localizar recursos y personas.

Si necesitáis la ayuda de nuestra asociación, podéis usar nuestro formulario de contacto o escribirnos a algarbiaentransicion(arroba)gmail.com

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